EL HOMBRE FOTOSENSIBLE o UNA EXPOSICIÓN PROLONGADA.

17 Ene

Cansado y desesperado de dar vueltas sin rumbo, encontró una nave en las afueras en la que se divisaba un cartel desdibujado donde a duras penas se leía SE PRECISA…

Atravesando una puerta entreabierta se introdujo en una sala donde fue invitado a desnudarse y tumbarse sobre una especie de cristal con tapa, rodeado de toda suerte de aparatos de formas geométricas.

¡SERÁ UN MOMENTO! ¡NO SE PREOCUPE! ¡RELÁJESE!

Una vez metido en la fría urna, sintió cómo una luz caliente le recorría de abajo arriba, produciendo un extraño y ensordecedor mugido, como el del libro de un rumiante a la hora de la siesta.

¡YA ESTÁ! ¡PUEDE SALIR! ¡VÍSTASE!.

Boquiabierto, al verse en una pantalla, comprobó cómo andaba por pasillos hasta ahora desconocidos y entraba en un lugar donde miles de “mujeres-máquinas de coser Singer” tejían sin parar hilos metálicos y transparentes, apenas visibles.

Sonó la sirena y automáticamente estas mujeres se deslizaron sobre sus ruedas, ordenadamente, hacia la salida, donde sus “maridos-centauros-motocarros”, esperaban para cargarlas en sus lomos. Al llegar a casa les recibían con júbilo múltiples y liliputienses soldaditos de plomo que desfilaban sin descanso, precedidos por bandas militares.

En una estancia contigua había una multitud de bizcos sometidos a un proceso de recolocación de ojos mediante extrañas máquinas que proyectaban en monitores los resultados que los operarios corregían mediante técnicas llamadas de “retoque fotográfico por ordenador”. También había secciones de cirugía plástica en las que caras y miembros eran sustituidos por el mismo mecanismo.

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De pronto, unas azafatas le condujeron amablemente a unas duchas para recibir un “Baño de Paro” (*) pues, le dijeron, tenía una cita con el director.

En el transcurso de la entrevista le mostraron el interés que su caso había despertado y las muchas posibilidades de futuro que tenía.

Al salir, descubrió que pasando bajo los haces luminosos cualquier objeto que se interponía quedaba sistemáticamente grabado en su piel: mesas, sillas, lámparas, etc., todo el mobiliario se impresionaba en él.

Histérico, salió al exterior, recobrando algo la tranquilidad por el respiro estético que suponía ver representados árboles, hojas, insectos, en fin vida animada…: aunque el reflejo metamórfico de las rocas musgosas y las imágenes refractadas y ondulantes del agua le iban devolviendo a su inquietud inicial.

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Reconducido por el personal “sanitario” a un gabinete oscuro y frente a un cristal opaco, le iban practicando una serie de pruebas, en especial tests proyectivos, para poder determinar el origen de la dolencia.

El efecto iba quedando atenuado, borrándose las inscripciones al cabo del tiempo si no quedaba expuesto ni a luces, ni a objetos ni a personas. También contribuyó a tranquilizarle la comprobación de que al exponerse bajo un foco y en sitio vacío frente a un espejo, volvía a su anterior aspecto.

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Poco tiempo duró la calma, el proceso parecía imparable, ahora se sumaban como tatuajes periodísticos las frases pronunciadas por sus interlocutores, no quedando otra alternativa que el absoluto ostracismo. Pero esta presumible solución se vio alterada por la sensación y posterior certeza de que los pensamientos de las personas que le observaban quedaban a su vez inscritos en tiras helicoidales.

Ahora una empresa llamada CESID está interesada en alquilar sus servicios para servir como traductor de altas personalidades.  Los asesores dudan entre adiestrarle en un curso intensivo de idiomas, o bien, someterle a una complicada intervención para que lo grabado lo sea internamente, en algo que llaman “memoria”, y no externamente como hasta ahora. Después y a través de unos electrodos descargaría la información a las máquinas registradoras.

Pensó, por su apego a la vida, en que hay que ser optimista y positivo.

Está de suerte, gracias al “baño de paro”, por fin tiene el deseado trabajo.

(*) Paro: líquido empleado fotografía para detener el proceso de revelado.
Viajer Bagdad

Relato perteneciente a la colección “Objetos que cobran vida”

LA PARADA DE LOS MONSTRUOS: diálogo de whatsapp

21 Ene

LA PARADA DE LOS MONSTRUOS: UN DIÁLOGO DE WAHTSAPP

  • Se han llevado a Kas, el perro de mi hermana. Échame una mano.
  • Circo Francia.
  • Hombre si se llevan a STP (este perro*) al circo del sol lo mismo aplaudo. 
    • Noes stp. Es Kas y seguro que es abono de KK de león. Igual que otros tantos perros y gatos desaparecidos en el pueblo.
    • Ostia, no sabía ese ñam ñam.
    • Tienen 3 leones y comen carne. El SEPRONA les ha pedido las facturas de la carne y no tienen nada…les han prohibido que vuelvan al pueblo.
    • Sirán a otro y asín.
    • Pero lo que hay que hacer es expropiarles los animales y prohibir espectáculos con animales.
    • Malnacidosasesinos.
    • Lo 2º es más práctico y económico que lo 1º.
    • Ya. Otra opción es…
    • Que no los tenga delante…Tres gitanos pegaron a mi hermana y le rompieron la foto del perro.
    • Hay otra. Expropiarles los espectáculos.
    • Una antorcha.
    • A veces sí…
    • Los leones no tienen culpa.
    • Ni tendrán perdón al final.
    • Ya. Eso es verdad…
    • Jo chaval, esto me recuerda a la peli de La parada de los monstruos. Esa peli de los años 30’ de Tod Browning.
    • Freaks?
    • Sí, inspirada en Spurs, de Tod Robbins: que cuenta la historia de un circo donde un enano que hereda una fortuna se enamora de una contorsionista, se casa con él para quedarse con su dinero, traicionándole con el forzudo del circo.
    •  Ya, y luego viene la venganza de los monstruos. Repugnante. El público obligó a que fuera retirada de las pantallas.
    • Cierto. Una multitud de seres deformes, tullidos y amputados, que en unión fraternal con el enano incendian y matan con desenfreno. Pero a mí me enterneció la historia del enano y la solidaridad de los deformes. No sé, en plan Frankenstein o El hombre elefante, en la que lloré a moco tendido.
    • – Claaro. Esa es la aparente inocencia del show de la cabra y la trompeta. Pobesitos. ¿Y la cabra qué?
    • Una tradición simpática y dominguera.– Igual que los circos y parques de atracciones…Escenarios de risa, y de terror…             

 

(*) STP = Acrónimo de “Este perro”, nombre del susodicho de mi amigo.

 

De noticias evanescentes

2 Jul

De noticias evanescentes…

Últimamente las noticias se producen y difunden con rapidez, sobre todo desde la edición digital. Se suceden unas a otras sin interrupción, sin pausa, se atropellan, pasan a un segundo plano, se desvanecen, evanescen, desaparecen…

La competencia es feroz, las noticias se hacen hueco a codazos en las redacciones. Alguna, que era relevante hace unos momentos, estalla como una supernova. Sólo queda un resplandor, fugaz, en el cerebro del redactor.

Pero esto no es más que una consecuencia, ¿o causa?, de la necesidad ¿o imposición? de estar conectados 24 horas al día, 7 días a la semana, en un tiempo continuo donde el reloj ya no es imprescindible (por ejemplo en el metro ya no hay relojes, sólo te indican cuantos minutos tarda en llegar), el tiempo, el mundo es instantáneo. La única interrupción la produce el sueño, que a su vez, y como te descuides, puede ser interrumpido por cualquier mecanismo electrónico.

En una de esas interrupciones nocturnas me encontré con esta noticia en internet y que horas después había desaparecido, como muchas otras…

Hallado muerto en una balsa el chimpancé huido del zoo de Mallorca. El simio se escapó del zoológico de Mallorca junto a una chimpancé hembra, que fue abatida. 

Andreu Manresa Palma de Mallorca 7 MAY 2015 – 10:55 CEST

El chimpancé Adán, en el safarí de Mallorca. / Atlas / Karin Rosenkranz

La fuga de los dos chimpancés el pasado lunes del zoo safari de Mallorca ha tenido un desenlace trágico para la vida de estos dos animales. Adán, nombre del chimpancé macho, ha sido hallado muerto, supuestamente ahogado, en una balsa de la depuradora de Sant Llorenç des Cardassar. Unos operarios municipales han encontrado este jueves a las 7.15 el cuerpo del simio flotando en un estanque de la instalación municipal vecina al zoológico donde el primate vivía en una jaula con una chimpancé hembra llamada Eva.

La hembra tuvo una aventura de libertad de apenas seis horas. La noche del mismo lunes, día en el que escapó, fue abatida a disparos por los agentes del servicio de protección de las especies.

La Guardia Civil había advertido de que estos simios podían ser violentos y peligrosos. El operativo de seguridad contó con la ayuda de helicópteros y perros expertos en rastreo. Adán estuvo en paradero desconocido durante unos tres días…Debía de tener sed, no sabía nadar, seguramente, y se ahogó dentro de la balsa.  

Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil inciden en que en el dispositivo “ha primado en todo momento la integridad física de las personas que pudieran encontrarse dentro del área de búsqueda de los animales”, ya que se les consideraba peligrosos y agresivos. 

Con respecto a la muerte de Eva, los agentes del Seprona aseguran que intentaron que el medio para capturarla fuera el menos lesivo posible, pero que les resultó “imposible” utilizar otro distinto al que finalmente le causó la muerte por la “agresividad” que demostró. 

 

En efecto, el Estado burocrático, militar y policial es cada vez más fuerte. En su crecimiento ilimitado, en sus formas más parásitas, protege si cabe aún más y defiende de cualquier enemigo imaginable o no. Los presupuestos en defensa y policía son progresivamente mayores, en la guerra y en la paz, y como consecuencia la deuda aumenta.

Otras noticias, también evanescentes, me reconfortan en cierto modo:

Sandra, la orangután que pelea por su libertad como ‘persona no humana’.

Veinte años de “privación ilegal de la libertad” parecen haber sido suficientes para Sandra, la orangután originaria de Sumatra que reside en el zoo de Buenos Aires y a la que la Justicia argentina le denegó una peculiar petición de “hábeas corpus”, figura jurídica que protege derechos elementales de las personas.

Sin embargo, la peculiar petición fue rechazado por la Justicia, que consideró que a Sandra no se le pueden aplicar los derechos de las personas y que los animales están sujetos al régimen de propiedad privada, aunque sí ordenó que se investigue la situación en la que habita el primate.

Actualizado: 24/11/2014 10:27. El Mundo

Sueño con la historia de la doctora Jane Goodall, a la que le falta la punta del dedo de la mano derecha. La perdió durante una visita a los laboratorios SEMA, en Maryland (EE UU), donde se investigaba el virus del sida en primates no humanos, el mordisco de un chimpancé hacinado en una jaula se lo arrancó de cuajo. Pero un científico de la Unidad Británica de Vivisección, que por cierto es “Chato Gesto” en el planeta de los simios, le espeta que ella es la que está contribuyendo a la extinción de los chimpancés al luchar contra la experimentación con animales, pues es necesaria para lograr vacunas contra el SIDA o el ÉBOLA, las hepatitis, el cáncer, parkinson y otras enfermedades… Chillan monos que están atados con argollas a sillas con electrodos en la cabeza en el Instituto Max Planck para la investigación del cerebro de Francfort cuando me ven beber un vaso de agua.

Y me despierto sobresaltado y sudoroso… Pongo la TV y aparece la noticia de inundaciones en Tiblisi (Georgia) donde se anuncia el dispositivo policial y se informa del permiso gubernamental a cazadores voluntarios (ese cuerpo paramilitar en la sombra).

Las inundaciones en Tiflis se saldan con doce muertos y la fuga de 30 fieras del zoo. Hay otras tres personas desaparecidas. Al menos seis leones, cinco tigres y trece lobos merodeaban por el centro de la capital de Georgia.

Efe / Tiflis . Día 14/06/2015 – 14.49h

Al menos doce personas han muerto este domingo en Tiflis tras inundarse las calles de la ciudad, mientras que decenas de fieras, entre ellas lobos, leones y tigres, escaparon del zoológico y merodean por el centro de la capital georgiana. La televisión estatal Rustavi-2 informó de que al menos seis leones, cinco tigres y trece lobos merodeaban por la ciudad tras escapar del zoológico, en cuyo territorio fueron hallados tres de los ocho fallecidos en la tragedia.

Poco después, las fuerzas especiales de la policía georgiana informaron de la muerte de seis lobos, localizados cerca de un hospital infantil de Tiflis. Según Rustavi-2, los efectivos del Ministerio de Interior también han dado muerte ya a un león, un oso, un tigre y una hiena.

Un gran dispositivo de las fuerzas de seguridad, apoyado por helicópteros, busca a las fieras fugadas por todos los barrios anexos al territorio del zoológico. Los servicios de emergencias reciben numerosos mensajes de ciudadanos que aseguran haber visto depredadores en zonas residenciales de la ciudad. Los vecinos del barrio de Nutsubitse vieron en sus calles a una pantera negra, mientras que un hipopótamo fue sedado en pleno centro de la ciudad, según imágenes del canal de televisión local Imedi, que informó de la fuga de más de 30 fieras del zoológico.

El río Vera, que pasa por el centro de la capital georgiana, ha salido de su cauce provocando a su paso la mayor parte de los destrozos, incluida la inundación del zoológico, donde además de las fieras fugadas, murieron decenas de animales. Hasta veinte lobos, ocho leones, catorce pingüinos, varios tigres y jaguares se ahogaron sin abandonar el recinto, según la administración del zoológico.

Posdata:

No me queda más remedio que recordar una “carta al director” que mandó un tal Javier Abad a la revista Ecoarte en 1999, en la que coincidía con mi pensamiento de que no hay nada más salvaje que la civilización.

Señor director:

Me alegro, por su carta, de que comparta conmigo la estupefacción generada por la noticia que le comenté:

  1. A. Tribune :“Banda de querubines asalta zoo y golpea con palos y piedras a los animales. Se salvan Okapi y Ornitorrinco”.

¿síntomas de crisis de la civilización? ¿delirios de fin de año-siglo-milenio? ¿estrés?¿gamberrada? ¿o, simplemente hastío?…

Sí, los zoos se habían convertido en un aburrimiento supino que sólo servía a los intereses de cazadores sin escrúpulos, veterinarios, zoólogos, sádicos y taxidermistas; objeto de visitas distraídas de padres con complejos pedagógicos, voyeurs, soldados de permiso y parejas sin preservativos un domingo por la tarde…

¿Dónde está el carácter fiero y salvaje de sus habitantes, hoy día adormilados por, o lo que es peor, “narcotizados”? ¿dónde pues la animalidad?.

Recuperemos la sorpresa, y sobre todo, lo más importante, el miedo que nos producen las fieras, el terror, la fuerza, la vida y el espíritu animal, y así, en el milenio que comienza, todos: científicos, periodistas, estudiantes, artistas, niños. Todos, podremos disfrutar nuevamente de la observación detenida de la bestia encerrada.

En este sentido Sr. Director, me permito comunicarle las pesquisas que un conjunto de colaboradores a sueldo ha realizado sobre este asunto: animalizar los zoos.

J.A.M “El replicante” nos aporta varios descubrimientos:

El TAZTELWURM, Gusano con patas de los Alpes, animal serpentiforme de cuerpo cilíndrico y piel coriácea acabando su parte posterior de forma brusca. De lomo pardusco y cabeza maciza y aplastada, provisto de grandes ojos extraños de forma globular, dentadura extraordinaria con una fila de colmillos venenosos; que con sus pequeñas patas, avanza silbando asaltos de 2 a 3 metros. Y que convierte los alimentos, particularmente los vegetales, en materia apta para nutrición.

JAGONINI de Camerún. Descendiente del MOLLOCH. Buceador gigante, reptil-anfibio de colosales colmillos, que vagando libre por la tierra, el aire o el agua, es objeto adecuado para la apropiación, caza o pesca.

LUZWATA del lago Victoria, también llamado SIMPEKWE o COJE YA MENIA, el León de las aguas: con cabeza enorme rectangular, pequeñas orejas y cuello breve parecido a un pez con cara de León pero moteada como un leopardo; con dos largos colmillos blancos que salen de la quijada superior; recubierto de escamas como un armadillo y del tamaño de un elefante; cola de grandes dimensiones y huellas como las de un hipopótamo. Provisto de enormes garras, libra homéricos combates con los cocodrilos y a lo lejos se oyen sus feroces gruñidos. Vive en cavernas y oquedades que forman los ríos y lagos en la arcilla de sus márgenes. Fiero y escurridizo.

NITAEWO de Ceilán. Ser con cabeza de perro y cuerpo de hombre, del que existen abundantes referencias tanto orales como escritas a lo largo del tiempo. Velludo y negruzco, con dientes largos y largas uñas afiladas y que se alimenta de carne cruda. Intermedio anatómicamente hablando entre el hombre y el antropoide. Ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso.

OSO ÑANDI del norte de África, también llamado KIKABANGWÉ o SALROOKOO por los Bagishu y los Sabai. Tiene la parte delantera cubierta por un espeso pelaje y la posterior lisa y desnuda. Cabeza larga y afilada, parecido a un colosal babuino, hocico alargado, orejas pequeñas y de color castaño. Indefinido, de comportamiento errático, desconfiado.

 

Fruto de sus múltiples viajes nos llega la siguiente referencia de Viajer Bagdad:

El NEOMYLODON de la Patagonia. Perezoso gigante, macizo, más grande que un buey, corto de patas y cubierto por un pelaje espeso, corto y áspero. Dotado de grandes garras recurvadas como ganchos de estibadores con los que hurga desaforadamente en su gran nariz y desgarra a sus víctimas, los Tehuelches y los Gennakes. De aspecto indolente, ignorante y grosero.

El GUARGE de Australia. Animal de costumbres semiacuáticas, que arrastra en un torbellino a los atrevidos que osan bañarse en las aguas que él frecuenta. Ave de enorme tamaño pero desprovisto de plumaje, parecido a un avestruz – lagarto. Indiferente y rencoroso.

El BUNYIP de Australia, el Demonio de las Aguas. Enorme y de hirsuto pelo, cabeza de perro monstruoso con orejas diminutas que se desplaza mediante aletas natatorias y habita en ríos, marismas y lagos interiores. Mezcla de hipopótamo, foca y marsupial acuático. De carácter instintivo y destructor.

El RAOU o saurópodo de Nueva Guinea. Colosal lagarto con cuello largo y encorvado, ventripotente, acabado en una larga cola con un cuerpo ponzoñoso en su extremidad. Cabeza adornada con una gorguera y con escamas triangulares que se erizan sobre el espinazo, dispuestas como piezas de una armadura, de color amarillento claro y silba estridente inundando la selva con un sonido peculiar, terrorífico, “Raú-u, Raú-u, Raú-u…”.

El ORANG – PENDEK. Enorme tigre marsupial australiano: “el devorador”. Deja sus víctimas como obsequios en el interior de su bolsa para que sus crías jugueteen….

Según nuestro amigo El – adio de la Viuda, no podían faltar en un Zoo del siglo XXI, algunos elementos casi olvidados por el continuo uso-desuso cinematográfico:

El YETI o METO KAGNMI del Tíbet. Mitad hombre mitad bestia. El que carece de razón, el bruto, esencialmente distinto del hombre.

                          

– El KRAKEN, calamar o PULPO gigante de las profundidades. Visto cerca del famoso triángulo de las Bermudas, y del que en alguna ocasión se sustraen sus indefensas crías (de hasta 12 m de largo) por zafios pescadores que no dudan en darles muerte. Destaca extraordinariamente por su saber, inteligencia, fuerza o contundencia.

KING – KONG, el gran mono antropoide del círculo del pacífico. La leyenda dice del hombre que se convierte en ser animal, que embrutece, de embrutecerse, embrutecer, en -, bruto y – ecer.

XOLHUT o Mamut de la taiga siberiana.

MIÑOCAO o serpiente gigante de la cuenca del Amazonas, que se mimetiza con la vegetación terrestre y la flora acuática y acecha implacablemente…

Pero quien nos sorprende con sus hallazgos y que no deja de perturbarnos seriamente el juicio con sus confidencias es sin lugar a dudas Al – Abad – o – sea – el Señor, quien describe con cierta sutileza:

Opuesto a la razón o que va fuera de ella es el KONGAMATO u OLITAU, pterodáctilo o murciélago gigante del Kilimanjaro, quien previa hipnotización extrae de sus víctimas todos sus líquidos y tejidos acuosos. Esquivo, silencioso e inquietante…

MNGWA, “el extraño, el misterioso”, el que entorpece y casi priva a uno del uso de la razón… el que lleva hasta el delirio… el que maneja el corazón de África y quizá ya de América… con el tamaño de un gran asno y grisácea piel rayada como la del tigre, que se lleva por las noches a los aldeanos con sus extraordinarias garras, mientras los hechiceros cantan una lúgubre canción swahili:

SIKAE MUYINI KEWA KITU DUNI NANGIA MWITUNI HALIWA NA MNGWA…

“Yo no hábito en el poblado para no hacerme allí perezoso;

yo me interno en la profunda selva,

donde quizás pueda ser devorado por la bestia extraña,

el Mnwga”.

Incorporemos pues estas especies cuanto antes para revitalizar estos espacios dormidos, los zoos, y salvemos, pues es nuestra misión, a especies que están deseando ser salvadas. O construyamos nuevas Arcas de Noé ante los diluvios que se avecinan, donde podamos almacenar a todos los animales domésticos que mediante el esfuerzo del hombre, han cambiado su condición natural indómita, y soltémosles luego, pues si la recobran pueden ser objeto de una nueva apropiación.

Ya ve Sr. Director que existe por mi parte y la de mis colaboradores una voluntad inquebrantable, un serio intento de recuperar nuestros instintos perdidos, aquello perteneciente o relativo a la parte sensitiva de un ser viviente, a diferencia de la parte racional o espiritual; las funciones propias del movimiento o de la sensibilidad, los apetitos ANIMALES.

Permítaseme por último despedir esta crónica con una canción-reflexión swahili:

“no os extrañéis, cachorros de hombre de cuanto pase del mundo”.

Javier Abad

ENSAYO SOBRE EL ASCO Nº2

20 May

– Próxima estación, Vodafone Sol.

Me esfuerzo en abrir los párpados y en mirar alrededor para intentar comprender qué está pasando pero una luz blanca, artificial, me ciega. Oigo golpes rítmicos, secos, metálicos; con cada uno de ellos el lugar en el que me encentro se bambolea de lado a lado. Creo que lo he vuelto a hacer, me he vuelto a quedar dormido antes de llegar a casa. Bueno, al menos esta vez no es en el banco de un parque sino en un vagón de metro, estoy más seguro aquí. Trato de recordar cómo he llegado hasta esta situación pero no hay manera. No tengo recuerdos próximos que me relacionen con este lugar. Lo que está claro es que estoy borracho y mis amigos no están conmigo.

Poco a poco, las pupilas se van acostumbrando a la luz y veo que el vagón, que cada vez se mueve más bruscamente, está lleno de pasajeros. No puedo fijar la vista en ninguno de ellos porque me mareo con tanto traqueteo y tanto alcohol en sangre. ¡Mierda! No lo voy a conseguir, no voy a aguantar hasta la próxima parada. La cabeza me pesa tanto que no puedo aguantarla erguida, se mueve de arriba a bajo y de derecha a izquierda sin control. Voy a joderles el viaje a los del vagón. Aprieto los dientes y trato de concentrarme para que no pase lo inevitable, pero lo inevitable siempre pasa si uno cree que es inevitable. La saliva se vuelve amarga y entonces sé que no quedan más que unos poco segundos para que vomite. Me agarro al pasamanos del asiento con las pocas fuerzas que me quedan y me inclino sobre él. El estómago, el esófago y la garganta se contraen brutalmente; abro la boca todo lo que mis mandíbulas dan de sí pero no sale nada. Un momento de descanso; el cuerpo se relaja, respira, a la espera de la siguiente arcada, que llega de inmediato. Ahora sí. La mayor parte de un líquido transparente, viscoso, se desparrama por el suelo; la otra parte, aún me cuelga en la boca. Llega una nueva contracción aún más dolorosa que la anterior que hace que expulse una cantidad inmensa del mismo líquido. Me duele todo, noto las venas del cuello a punto de estallar, los pulmones disminuidos y un cosquilleo invade mis manos y mis pies. Una última arcada en la que ya no sale nada y por fin los músculos se destensan. Escupo los restos que me quedan en la boca y busco en los bolsillos un clínex que no tengo. Me limpio con la mano las babas y los mocos que siguen pegados a mi cara y los tiro al suelo. La mano la limpio en el pantalón a falta de algo mejor.

Me recuesto de nuevo en el asiento, me encuentro mejor, aliviado físicamente, las fuerzas y la claridad mental van regresando. Mi problema ahora es salir de aquí lo antes posible, dejar en paz de una vez a la gente que viaja en el vagón, pero las paradas no llegan, el tren no se detiene.

En los asientos de enfrente están sentadas dos chicas jóvenes que se besan y se acarician con ternura. A su lado hay un gordo en chándal azul con gesto pervertido que no les quita la vista de encima. A ninguno de ellos parce importarles la pota que recorre de punta a punta el suelo del vagón. Las chicas son guapas aunque aparentan ser muy jóvenes, dieciséis o diecisiete años. Un poco pronto para tenerlo tan claro y tan público. Una de ellas es rubia y lleva una minifalda verde tan corta que se le ven las bragas rosas. La otra es bastante más mayor de lo que en principio me había parecido, ronda la treintena. Tiene el pelo corto, castaño, muy bonito. Me recuerda a la hermana de una de mis exnovias… ¡Pero si es ella! ¡Y se está liando con una chica! Interesante. ¿Lo habrá dejado con el novio? Qué más da, están muy buenas. ¿Aceptarán a un tercero? La de más edad baja la mano hasta meterla dentro de las bragas rosas de la rubia, ésta tensa el cuello y levanta la cabeza suspirando de placer. ¡Joder, cómo se está poniendo la cosa de buena! En ese momento me doy cuenta de que tengo la polla dura y que me la estoy agarrando fuertemente con la mano derecha por fuera del vaquero. Me pregunto si querrán un poco estas chicas.

El gordo de gesto pervertido se ha metido la mano dentro del pantalón y se la está cascando, con la otra mano le toca una teta a la rubia. ¡Joder, qué cabrón! ¡Qué pinta de cerdo! ¿Tendré yo esa misma pinta también? Bueno, en cualquier caso le daría una buena paliza. Me miro la mano con la que me agarro la polla y veo que lo que ahora aprieto entre los dedos es un enorme revolver plateado que destella. Mi polla se ha transformado en un arma de fuego gigante. Da qué pensar. La pistola pesa mucho así que si no tiene balas le atizaré con ella en la cabeza al gordo. Todo lo que conozco sobre revólveres lo he aprendido en el cine, no sé si sabré disparar. Apunto al pervertido a la cabeza y con el pulgar trato de llevar hacia atrás la clavija, que creo que se llama martillo, pero está muy duro y no lo consigo. Bajo el revolver y me ayudo con ambas manos para lograrlo. Vuelvo a apuntar al gordo, que sigue sin percatarse de que va a morir, y le disparo en toda la cara. Le explota la cabeza como si hubiese sido dinamitada. ¡Mierda! Hay sangre, cachos de cerebro y de cráneo por todas las paredes del vagón. Del cuello del gordo sin cabeza sale un chorro de sangre a presión, como un surtidor, que se mezcla en el suelo con mi vómito. Las chicas están empapadas en sangre pero siguen a lo suyo… ¡Y el gordo también! Sigue pajeándose y metiéndole mano a la rubia como si nada. Me levanto de mi asiento indignado y le pego cuatro tiros más en el pecho. Pero da igual, el tío ni se inmuta. Esta vez le apunto a la polla y se la reviento con un par de tiros. Ahora sí. Ya no se mueve pero ahí sentado me estorba. Le cojo de uno de los pies y le arrastro por el pasillo, alejándolo un par de metros. Después me giro hacia las chicas, se están desnudando la una a la otra en una frenética pasión pasada por sangre y vómito. Ya no hay vuelta atrás, la he liado a lo grande. O todo esto es un sueño o me queda poco tiempo de vida, así que hacia delante, hasta el fin con lo que sea que esté ocurriendo. Me desnudo y les pongo la polla en la cara. Las dos paran de besarse y me miran con desagradable sorpresa. No me inmuto, me quedo ahí parado, agarrándome hasta que entiendan que nos apetece a los tres. ¡Y claro que nos apetece! Dos segundos después la rubia está probando mi polla mientras la hermana de mi exnovia le chupa las tetas. ¡Qué pelo corto tan bonito tiene! Se lo acaricio y un impulso crece en mi pecho hasta sofocarme. ¡Tengo que metérsela cuanto antes! Aparto a la rubia y levanto a la otra, la pongo de espaldas y con la polla busco entre sus nalgas un agujero húmedo en el que entrar. Sé que está ahí esperándome pero por más que lo intento… En ese momento el tren llega a una estación llena de gente esperando para subirse. ¡Joder! ¿Y ahora qué? Las puertas se abren y la sangre sale a chorros por ella. Hay gritos de pánico y carreras. ¡Mierda y más mierda! ¿Qué cojones hago yo ahora? Ya no me apetece estar aquí, no quiero enfrentarme a las consecuencias de lo que he hecho. Estoy de pie delante de decenas de personas en estado de pánico, desnudo, empalmado, cubierto de sangre coagulada y con un revolver entre mis ropas. No me queda otra que tomar de nuevo el arma y volarme la cabeza. Me meto el cañón en la boca y aprieto el gatillo sin pensármelo más, se escucha un chasquido, no hay detonación, ya no quedan balas.

Abro los ojos y veo en las alturas el lavabo de mi casa. Estoy tendido en el suelo de mi cuarto de baño utilizando la taza del váter como almohada una vez más. Me invade una sensación de alivio y confort y no sé a qué se debe. Algo que me estaba oprimiendo, casi asfixiando, se acaba de marchar y no recuerdo qué es lo que era, aunque qué más da lo que fuese, ahora estoy de puta madre. Bueno, la verdad es que tengo la mano dentro del váter sumergida en un líquido negro y viscoso en el que flotan trozos casi enteros de macarrones. Estoy seguro de que tiene relación con lo que he comido y bebido en las últimas horas. El líquido creo que es kalimocho y whisky y los macarrones hablan por sí solos. Sin cambiar de postura, saco la mano del agujero del váter y busco a tientas la cadena de la cisterna. Un agua fresca y cristalina arrastra hacia el mar parte de mis miserias. Con ese agua purificadora que corre velozmente me lavo la mano manchada de bilis y, seguidamente, la cara impregnada de vómito seco. Puede que mi váter sea un agujero inmundo pero en este momento es mi salvavidas. Vuelvo a tirar de la cadena y repito el proceso de lavado. Tengo el rostro empapado y fresco, noto como voy recobrando fuerzas para levantarme. Con una mano en el canto de la bañera y otra en la taza del retrete consigo ponerme en pie. Tomo aire y desde ahí hago un salto al vacío, suelto a la vez las manos de los apoyos en los que estaban y paso a colocarlas directamente al lavabo. No me he caído, estoy mejor de lo que pensaba. Abro el grifo y me lavo la cara de nuevo. No noto diferencia respecto al agua del váter. Levanto la cabeza y me miro al espejo, directamente a los ojos. Y lo vuelvo a ver, ahí está, ha regresado, o mejor dicho, nunca se fue. Lo veo claramente, no se está escondiendo, se muestra tal y como es, y me asusta que esté dentro de mí. Creo que siempre he sabido que está ahí dentro, lo que ocurre es que en este momento tengo las agallas suficientes como para mirarle directamente a los ojos o, mejor dicho, tengo las agallas suficientes como para dejar que él me observe sin excusas, sin intermediarios, para que me diga lo que tiene que decirme, ahora no puede dañarme, no le tengo miedo así que puedo enfrentarme a él. Y él no me rehúye, me mira fijamente, entrando a través de las pupilas. Yo tampoco le rehúyo y le invito a pasar. ¡Oh, se está riendo! ¡Riendo de mí! Pues que se ría, yo me reiré con él. No voy a dejar de mirar esos ojos profundos, infinitos, en los que penetro como en un pozo sin fondo. Sé que voy hacia la nada pero creo que puedo hacerlo, creo que no podrá conmigo.

– ¿Quieres ver lo que eres? ¿Lo que realmente eres? ¿Estás seguro, Miguel?- Me pregunta con un tono de voz que no sé distinguir si es irónico o condescendiente.

– Claro que quiero.- Sé que tengo que ser firme, que no pedo vacilar pero lo estoy haciendo. Nota mi debilidad:

– ¡Ah, pues no saldrás de esta entonces! ¡Asómate a la Nada!

Su rostro se vuelve cruel, brutal, inhumano, despojado de toda piedad. Es un monstruo que me muestra lo ridículos y débiles que son los pilares en que se sustenta mi existencia; las realidades terribles y demonios que forman mi ser. Me quedo suspendido en el vacío sin nada a lo que agarrarme y me tambaleo y caigo de rodillas. ¡Oh, claro que caigo! Y lloro sin consuelo y me agarro de nuevo al váter desesperado vomitando odio y desprecio por lo que soy. Lloro porque ya no podré olvidar su rostro que es mi rostro y su verdad que es la mía.

By Poseidón López

Revisión del Coloquio de los Perros

20 May

Capitulo Primero: El renacimiento

El sabueso mira con esmerado interés hacia los contenedores de basura cercanos a la plaza. No tenía nada de extraño que estuviera allí, pues había muchos agentes suyos merodeando por la zona.

Se halla sentado en unos escalones de la Plaza del Dos de Mayo, en el antiguo barrio de las maravillas, hoy dia Malasaña, cerca del centro de Madrid.

Observa todo lo que ocurre a su alrededor. Mantiene una postura de calma aparente, dispuesto para moverse rápido a la menor señal de alarma. Su nariz, fina y respingona, dota al conjunto de sus facciones un aire de viveza y de resolución.

Unos chicos juegan a la pelota, un ejército de orientales vende latas de cervezas a euro, desarrapados “perro flautas” tocan la guitarra y hacen malabares mientras los municipales se disponen a iniciar una de sus rondas. Nada nuevo a estas horas de la noche.

Como todavía quedan unos minutos, pasea su mirada hacia los dos héroes de la guerra de independencia española frente a los franceses, Daoíz y Velarde.

Piensa para si: -Muy valientes si, pero muy confundidos. Nosotros estuvimos en esa guerra y en todas las demás y conocíamos lo que ellos no, lástima que nuestro papel no es intervenir, al menos no de esa forma.

Sus pensamientos le conducen a rememorar tiempos pasados, tiempos mejores, en los que aún creía que era posible salvarse y salvarles. Hoy duda de todo, aunque en el fondo de su corazón mantiene todavía una esperanza, una idea peregrina de salvación.

Se acerca la hora. Ladra una orden y todos sus agentes encubiertos se posicionan cerca del objetivo. Algo no va bien. De repente, las personas que hay a su alrededor empiezan a bostezar y a acurrucarse donde pueden. En cuestión de un minuto, ¡todos los humanos de la plaza y de los alrededores están durmiendo!.

Piensa Sherlock, piensa. Murmura mientras cierra los ojos y adquiere una pose reflexiva.

No les interesa que nos vean y por eso les han dormido. Saben que aparecerá aquí y no les importa montar un lío. Tal vez conozcan incluso el plan. Hice bien en no fiarme y no hacer las cosas “a su manera”. Menos mal que tengo un plan B… Activando “Plan vagabundo”.

Empieza el baile. En la noche de luna llena se ven las sombras proyectadas que descienden con felino sigilo hacia la zona cero.

Vamos a tener pelea sin público, al menos cercano, y en plena noche, práctica de la que disfrutan enormemente mis mortales enemigos. Piensa Sherlock.

De uno de los contenedores sale un destello azulado y es el detonante de toda una secuencia de sucesos aparentemente inexplicables. Desde árboles, muros y tejados saltan de forma acrobática gatos negros enfurecidos directos al destello. Se mueven al unísono, perfectamente coordinados como un “todo” aniquilador. El ataque resulta incluso estéticamente bello.

Pero no son los únicos que quieren jugar. Los agentes infiltrados, los perros de los “perro flautas” se agrupan en torno al contenedor y se preparan para resistir el ataque.

La pelea empieza y los gatos avanzan en bloque. Su estilo se asemeja al samurai, combinado con el orden y la frialdad que aprendieron de los bolcheviques.

Los perros se defienden “como gatos panza arriba”, con la fiereza de los tracios y la pasión de la soldadesca española. Dos estilos claramente diferenciados; elegancia frente a la fuerza, frialdad contra pasión, finura con la garra o rabia desatada en la mordedura.

Mientras se produce la reyerta, Sherlock tiene cosas más importantes que hacer. Se acerca al contenedor y salta con agilidad a su interior. Tras un par de minutos, de este sale un extraño objeto. ¡Es un globo de helio con una cesta atada!.

Los luchadores dejan por un momento la encarnizada lucha para ver como el extraño artefacto se aleja por los aires. Lo han visto, los gatos han visto que en el globo va su objetivo y salen a toda prisa en su persecución. Los agentes son ahora los que les persiguen por las calles de una Madrid cuyos habitantes no saben que hoy ha renacido su iluminadora, quien sabe si su salvadora…

 

Libro busca estantería

19 Abr

LIBRO BUSCA ESTANTERÍA…

y la encuentra a pesar de estar a punto de morir calcinado,

las cosas de la serendipitialidad no tienen límites.

Cada cierto tiempo resulta conveniente limpiar, pues muchas veces los árboles no dejan ver el bosque. Aunque otras veces la limpieza se convierte en un asunto de supervivencia, ¡ya no cabes ni tú!. Y te llevas sorpresas de los objetos y asuntos guardados, que alguna vez, por lo visto, fueron importantes para ti.

Aún así no se vacía todo ¿a que no? Hasta la siguiente…Te da pena, piensas que ahí está parte de tu identidad y esas cosas…que luego no vas a tener recuerdos. Y piensas que si lo tiras, luego te vas a arrepentir por si llegas a necesitarlo.

 ¡¡¡Porsiaca!!!.

Conoces desde antiguo mi inclinación urraqueña por recoger aquellos objetos brillantes del suelo: tornillos que buscan tuercas, escarpias que buscan cuadros, llaves perdidas que nunca abrirán puertas; o mi devoción por los papeles manuscritos en el suelo del metro, las octavillas de videntes, o cajones de madera de las basuras…objetos, que si se tiene paciencia, terminan encontrando amigos, o su destino, en un extraño maridaje.

Pero los objetos ¿tienen vida propia? ¿se buscan sin necesidad de la voluntad y aportación humana?…No hay  bien sin mal, ni se entiende el blanco sin el negro, ni existe el norte sin el sur, la acción sin la reacción. Sin embargo, hasta que se engarzan, se encuentran, llevan una existencia aparentemente plácida, pero insulsa a la vista del observador, que inconscientemente llega a unirlos; a veces de forma desfavorable, pues el componente estético resulta indispensable en la unión marital.

Ya defendía estos principios sobre la vida de los objetos (Das Arbeitsleben der Objekte) el Dr. Eingang Ausfahrt en la Universidad de Salzburgo, cuando en encendidas epístolas con Wolfgang Amadeus en 1784, sostenía que las notas musicales, en una ecuación estético-aritmética, fluían sin cesar en el espacio hasta la cabeza del compositor, que las trasladaba al pentagrama. El Dr. Frank Mesmer, en aquel preciso momento, establecía el éter como sustancia que ocupaba el vacío donde las cosas fluían (o sea, la materia oscura, de la que parece que pendió y pende el universo), dando así comienzo al desarrollo del magnetismo y el hipnotismo.

Septiembre y Octubre son meses propicios para la mudanza. Coincidiendo con un par de jubilaciones recientes se decidió dar una batida en el departamento, desechando aquello caduco o carente de interés y procurando dejar lo aprovechable, salvando a veces lo insólito o incomprensible (me refiero a una piedra a modo de martillo para clavar algún clavo, por si acaso); videos sin aparato que los reproduzca; exámenes amarillentos del año catapún; apuntes incomprensibles de gentes ignotas; cds de sistemas operativos caducos; etécera, etécera.

Uno de estos objetos que corría inexorablemente hacia la rebosante papelera fue un extraño ejemplar de TESIS DOCTORAL en papel copia azulado y forrado de tapas de cartón rojas de los años 70’ sobre la “terra sigilata” (tejas romanas) de la ciudad imperial de Valeria (Cuenca): “La sigilata de Valeria en el Bajo Imperio”, creo recordar.

Y hubiera corrido esa suerte, la de haber ardido en las llamas del infierno, si no se hubiera desprendido una carta de su interior dirigida desde el Instituto Arqueológico Italiano hacia un tal Jorge Sánchez Lafuente (nombre que en principio no me sonaba de nada), en la que le renovaban un permiso de excavación y demás historias. La dirección remitía a una calle de Guadalajara, mi ciudad natal. Preso de la curiosidad, inquiero sobre la pertenencia señalada, y la contestación que recibo tras mucha insistencia es que probablemente el rojo ejemplar perteneciera a Sánchez Gijón (padre de la famosa actriz) que deambuló sus huesos por ese departamento, y que por lo visto era un devoto de la Arqueología y la Historia Antigua.

El caso es, que no sé por qué, se salva de la quema (en realidad lucha para no caer en la papelera) y lo llevo a casa para hojearlo más adelante, cosa que hago sin más emoción, reproducción dibujada de cada teja y texto supercientífico adornando cada facie.

Pasado el tiempo, un día de invierno lluvioso en el que voy con mis amigos a La Adrada en tareas hortelanas, pienso en la posible utilidad de la tesis científica para animar las llamas de la hoguera que pueden tener esas hojas tan sedosas. En efecto, hojas y palos mojados no prenden suficientemente bien y echo mano del tomo. Les cuento a los colegas el hallazgo y se enciende la luz, el tiempo se detiene:

-¿Jorge Sánchez Lafuente? Pero niño, si es Giorgio, que vivió con nosotros durante un tiempo en la casa de Bretón de los Herreros…

– Ostia, Giorgio, ya, ya…compañero de cole y ya iniciado en la antigüedad desde pequeño, su padre, funcionario de Correos, era un gran coleccionista de sellos…

– Precisamente esa tesis se escribió en una máquina que le dejé y que nunca me devolvió…

– Sí, sí, en alguna noche de delirio le amenazamos con tirarle las piedras sigilatas…

– Ja, ja,ja, ¿recuerdas que se rompió un brazo?. Precisamente el día que le quitaban la escayola le llevé con la moto al hospital de…Reina Victoria…

– Nuestra Sª del Loreto, el seguro médico de estudiantes.

– Pues después de quitarle la escayola subimos a la moto y arranco sin haber desbloqueado el manillar, con lo cual los dos al suelo…

– No jodas¿¿¿???

– Calla, calla…con tan mala fortuna que se vuelve a romper el brazo…

– Increible

– Pues vuelta a entrar y vuelta a escayolar...

En esto que aparece el Dr. Chavarría cuando estoy a punto de arrancar las primeras páginas para avivar el fuego, ya decrépito, animado por ver las tonalidades azuladas y verdosas que seguro aparecerían con la ignición devastadora.

.- ¿Farenheit 451?. Nazi cabrón, lo único que no se puede quemar son libros y discos…

.- Coño, pero si es un estudio sobre Valeria ciudad imperial romana donde las haya…

– Ya, ya, pues iba a ser pasto de las llamas.

.- Ni de coña. ¿Me lo regalas?. Muy interesante, lo leeré con atención.

– Of course my brother, faltaría más.

Una sensación de alivio me recorrió de arriba abajo. Se borró de mi mente el rótulo de “Criminal anda suelto” por el de “indultado”.

Hoy día ocupa un lugar preferente en la estantería del Dr., con otros libros rescatados de alertas y temporales.

SUCESO DECESO DE VERANO

30 Jun

SUCESO DE VERANO

Ahora que llegan los días de verano luminoso, me acuerdo de episodios tórridos de la anterior canícula…

Dedicado a Ana, Miguel y Dani, exiliados serendipitianos.

En uno de esos días tórridos, vino a comer a casa un amigo, a la sazón geólogo buscador de petróleo en la selva peruana a cuenta de REPSOL. Anarquista confeso, con preocupaciones humanísticas, algo raro entre nuestros científicos actuales. Estaba ocupado a la par de las prospecciones, en un libro sobre la guerra civil en el valle del Tiétar, y en uno de sus capítulos quiere demostrar que las zonas ocupadas por los franquistas (el Tiétar, una de ellas) no fueron un remanso de paz (de cementerios, si acaso) ni de doblegamiento de los conquistados. Es más, recoge pruebas de una incipiente actividad guerrillera, que a la postre duraría hasta casi finales de los 50’.

En esas me dice que hay un episodio que certifica sus afirmaciones: un atentado a una central hidroeléctrica en La Adrada, allá por  1938 (Central, por cierto, que perteneció y pertenece a la familia de la ilustre vicepresidenta Dª Teresa Fernández de la Vega), y que si le hago el favor de buscar una partida de defunción de un individuo en esas fechas, para aportarlo en su libro, ya que él marchaba al día siguiente al Perú.

Me presto en seguida, quizá por los vapores de alcoholes y calores, sin pensar en las consecuencias que esta acción fraternal supondría…

No sé si la resaca de Sito y Guille, presentes en la citada comida, les permitió procesar totalmente los detalles de aquella conversación…

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Sherlock Holmes: el saber sí ocupa lugar

29 Jun

Qué pasa gente. Os mando un fragmento del primer libro de Sherlock Holmes llamado “A study in Scarlet”. Siento mandarlo en inglés pero ahora  me he vuelto un purista de leer en el idioma original, diccionario en mano. De todas formas creo que se entiende bastante bien. La verdad es que me he partido la caja leyendo el fragmento. Watson acaba de conocer a Holmes y tienen esta conversación surrealista pero que, a su vez, da para reflexionar. Un abrazo.

 

“His ignorance was as remarkable as his knowledge. Of contemporary literature, philosophy and politics he appeared to know next to nothing. Upon my quoting Thomas Carlyle, he inquired in the naivest way who he might be and what he had done. My surprise reached a climax, however, when I found incidentally that he was ignorant of the Copernican Theory and of the composition of the Solar System. That any civilized human being in this nineteenth century should not be aware that the earth travelled round the sun appeared to be to me such an extraordinary fact that I could hardly realize it.

“You appear to be astonished,” he said, smiling at my expression of surprise. “Now that I do know it I shall do my best to forget it.”

“To forget it!”

“You see,” he explained, “I consider that a man’s brain originally is like a little empty attic, and you have to stock it with such furniture as you choose. A fool takes in all the lumber of every sort that he comes across, so that the knowledge which might be useful to him gets crowded out, or at best is jumbled up with a lot of other things so that he has a difficulty in laying his hands upon it. Now the skilful workman is very careful indeed as to what he takes into his brain-attic. He will have nothing but the tools which may help him in doing his work, but of these he has a large assortment, and all in the most perfect order. It is a mistake to think that that little room has elastic walls and can distend to any extent. Depend upon it there comes a time when for every addition of knowledge you forget something that you knew before. It is of the highest importance, therefore, not to have useless facts elbowing out the useful ones.”

“But the Solar System!” I protested.

“What the deuce is it to me?” he interrupted impatiently; “you say that we go round the sun. If we went round the moon it would not make a pennyworth of difference to me or to my work.”

 

A study in Scarlet” (Sir Arthur Conan Doyle)

Entrevista a José Mujica

7 Jun

Ya he hablado muchas veces de este tipo, porque representa muchas cosas que aprecio en una persona, aunque sea político. Además tiene ese sosiego que hace que la entrevista dure 25 minutos, cuando seguramente otra persona, diciendo lo mismo, hubiera tardado 15. Os aconsejo que leáis sobre su vida, muy interesante. En la entrevista sale otra anécdota que no conocía: en invierno dejó el palacete presidencial para que se refugiaran indigentes. “Se arregló rápido”, dice el tío.

La reflexión que hace sobre el aborto me parece genial también. Si os da to el perezote, os recomiendo que empecéis por el minuto 6 o el 7, ya que el principio me parece un poco menos interesante. Y si os sigue dando pereza, vosotros os lo perdéis! 🙂 Os dejo una frasecilla

O tenemos una…demasiada pequeñez en nuestro natural egoísmo, toda cosa viva lucha por su vida, pero agrandar el abrazo nos multiplica. En el fondo volvemos al principio, el concepto del trascurrir la vida con un sentido de felicidad. Cuando uno vive pa cobrar cuentas, pa la vengaza, pa lo que le deben, pa lo que le hicieron… no sé termina nunca más, es como el loco dando vueltas a la columna”

Vídeo

Swindigentes: iros todos a la gorra

27 May

Esta banda callejera es el espectáculo total, swing esquizofrénico para toda la familia, grandes bailes y grandes músicos. Rezuma buen rollo por los 4 costados.

El concierto del vídeo lo dieron en la puerta de la Sala Caracol, antes de su propio concierto, pa la gente que se había quedao sin entrada.

Mañana 28 de mayo estarán tocando a la gorra a las 19h en Fuenlabrada.